jueves, 24 de marzo de 2016

LA VIDA DEL MAR


 Como ya he dicho en otras ocasiones el mar me da vida, fuerza, me trasmite silencio y me hace coger energía, me puedo pasar horas mirando el mar.
En la foto superior se puede observar parte de mi sitio especial, (es el sitio que me recuerda a mi abuela) es la roca que está debajo de nuestro precioso Faro de Cabo Mayor.
En la foto de la derecha se ve la torre del Palacio de la Magdalena con sus bonitos jardines.
 La preciosa Isla de Mouro que tanto me encanta, pues no podía faltar en estas fotos. Aunque parece que está desenfocada no es así, la he hecho de forma que pareciese una silueta.


 Aquí las preciosas palmeras que rodean los Jardines de Piquio, se reflejan en el suelo. Parece que estamos en el Caribe, pues no, estamos en mi precioso Paraíso como son mis bonitas playas de Santander, por que a la cuál más bonita.
En esta foto aproveché la ola que venía para poner un efecto de Ojo Pez para que quede más bonito y parezca que viene desde muy lejos.

El mar visto en blanco y negro no queda nada mal, porque le da un efecto de recuerdos.
Ahí se ve como el Cantábrico se empieza a enfadar por las olas, cada vez son más grandes y más seguidas.
Vivas los puzzles, que tanto me gustaron de pequeña y tantos armé y tan bien que se me daban, me siguen gustando pero ya no les hago. Esta foto me gusta mucho como queda en el formato de puzzle, es algo bonito y original, cosa que a mí eso me encanta, el ser diferente, original y distinta a los demás. Me gusta dar mi toque de personalidad.

 La foto del corazón la he puesto porque representa lo que yo amo el mar, lo que el corazón da y recibe, como cariño, amor, fuerza, ilusión, amistad y sobre todo la vida. Este corazón le pongo para mi amiga a la que voy a dedicar más tarde el blog, porque la amistad es como la vida que me da el mar.

La foto superior la he puesto como si fuera un dibujo pintado a mano, con esos colores vivos llenos de vida, de pasión, de luz, esos colores tan claros iluminan mi vista a la cercanía de la arena, del agua y a la lejanía del horizonte, si todo esto mezclado da luz, pues yo me lleno de luminosidad por dentro y por fuera, hace que me sienta feliz y contenta por dentro y cuando eso es así pues se ve por fuera, eso será lo que hace que me vuelva transparente. Hay mucha gente de mi alrededor que me dice que yo soy totalmente transparente.

 El agua llega hasta la orilla, moja la arena y deja este precioso reflejo que a mí tanto me gusta.

Divisando el horizonte a través de los árboles, respirando aire puro, sintiendo cerca la brisa e imaginando que estoy viendo volar una linda mariposa por delante de mis ojos.

 Aquí se refleja todo en una foto, muro de Jardines de Piquio, Isla de Mouro y Palacio de la Magdalena.
A la derecha se aprecian más las olas que había en ese momento.
 La bonita espuma que dejan las olas cuando ya han roto en la orilla del mar.

Como se sigue apreciando en estas dos fotos, había bastantes olas.
 Estando en los precioso Jardines de Piquio, se puede ver el horizonte de cerca y de lejos. Puse esta foto así porque me gustó y porque parece que solo está dibujada una silueta y le da un toque diferente.
Esta foto me gusta mucho porque es un auténtico mar de nubes, además tiene toda la naturaleza junta, mar, montañas, nubes, árboles.
Estar sentada en ese banco mirando este lindo paisaje es muy bonito y muy relajante.
Mucha veces no sabemos apreciar las cosas tan sencillas y tan bonitas que tenemos delante de nuestros ojos.
 Empieza a anochecer y se ve un poco de sol reflejado detrás del mar de nubes. Pensé que iba a ver una bonita puesta de sol, pero no fue así, me quedé con la ganas, porque no la hubo, estaba nublado.
Finalmente terminé el día con esta bonita vista, con la palmera que saqué en la foto, para que sea una foto distinta, me gusta sacar cosas que pueden darle un poco de vidilla a la foto.
Esta entrada se la voy a dedicar a mi amiga Ana porque ella es como el mar, me da ánimos, me apoya, me hace sentir fuerte y me da energía, porque sus lindas palabras me reconfortan y al oírlas me hace subir mi autoestima, me hace ver lo mucho que valgo y me recuerda que yo soy lo más importante de mi vida y que a las personas que eso no les guste pues que hago muy bien sacándolas de mi vida.
El cariño de una amiga es muy importante, porque yo siempre he dicho que mi familia son mis amigos, porque soy yo quien les escoge y soy la que decide quien quiero que esté en mi vida. Esas personas son las que me dan luz, brillo, sonrisas, paz, tranquilidad, apoyo, cariño y silencio, que exactamente lo que me da el mar, por eso hoy esta entada es para mi amiga, porque como he dicho anteriormente ella me da lo mismo que el mar. Te quiero amiga.

Esto es lo que siento cuando estoy mirando el mar, pisando su arena, sintiendo cerca el agua.

A ti que, para hablar de amor
eres mi mayor inspiración.
En tu orilla paz puedo sentir,
alguien me dijo que en ti
encontró una razón para vivir.
¿A quién le importan los problemas
si a tu lado, la vida
se transforma en un poema?
En mis penas
tu brisa me acuna
y en mis alegrías
sólo mirarte me emociona.
Me pierdo en tu inmensidad
y entre tus olas me dejo llevar.
No puedo sentir la soledad
porque siempre me queda el mar.


lunes, 22 de febrero de 2016

LAS TRES VILLAS PASIEGAS NEVADAS

 Los Valles Pasiegos son preciosos, pero tiene Tres Villas Pasiegas, que son La Vega de Pas, San Pedro del Romeral y San Roque de Riomiera, a mí me encantan y estoy enamorada de la Vega de Pas, porque solo tengo recuerdos buenos de esa Villa, cada vez me gusta más y ésta vez por fin pude verla con nieve.
Aquí se ven los Valles Pasiegos desde El Mirador La Braguía, uno de mis sitios favoritos y a la izquierda está el Castro Valnera que tanto me gusta, por muchas cosas, pero una de ellas es porque tengo una amiga que canta y tiene una canción que se llama Por el Castro de Valnera.
 Sigo en El Mirador cogiendo otra perspectiva de los Valles Pasiegos.
 El verde del prau, el cielo azul y el blanco de la nieve hace que todo junto sea un paisaje precioso.
 Aquí se ven más de lejos, pero tenían una buena capa de nieve. Por fin pude decir que este año he visto la nieve de cerca, pero sin pisarla.
 Así de bonita es mi querida Cantabria, verde que te quiero verde, con su cabañas en lo más alto de la montaña.
 Sigo con los mismos colores. verde, azul, blanco y algún marrón. Es lo que mi Cantabria sea diferente y la mejor.
 Este es el precioso Castro de Valnera al que me refería anteriormente, me tiene enamorada y de hecho es el fondo de pantalla de mi whatsapp.
 Viva la nieve, viva Cantabria, viva el verde. Soy de Cantabria y estoy muy orgullosa de decir soy de Cantabria, además me siento Cántabra al 120%. Me enorgullece haber nacido en una tierra tan linda, tan bonita, tan especial y tan montañesa como es Cantabria.
 El Castro Valnera está casi cubierto de nieve, solo se le ve cima de la montaña por la capa de nieve que tiene, pero está precioso, por lo menos para mí.
En la foto superior se le ve por completo con la mezcla de sus colores, como el verde, el marrón y ahora el blanco y de fondo un cielo azul bien claro, que demuestra el día tan precioso que hacía.
Bajando en coche por la carretera que se ve en la foto y parándome constantemente para hacer las fotos, cada vez estaba viendo más de cerca la preciosa nieve.
Estas fotos son ya de cuando estaba en el pueblecito de La Vega de Pas, estaba recorriendo sus caminos, viendo sus bonitas cabañas Pasiegas, leyendo unos mapas de la historia y conociendo nombre de pueblos que no había oído nunca.
Aquí estoy encima de las piedras del río para hacer la foto, también para aprovechar a escuchar como baja el agua, un sonido muy relajante a la vez que respiraba aire puro y escuchaba el cantar de los pájaros, sentía la naturaleza dentro de mí.
El bonito puente que pasa por encima del río, rodeado de su hierba verde, de sus árboles que le dan un cierto encanto al puente.
Aquí estoy en un prado que me trae muchos recuerdos, porque estuve jugando con una perrita muy especial para mí, es la perrita de mis amigos. En este prado corrió muchas veces detrás de su pelotita después de que viniera con ella para que se la lanzásemos, se lo pasó pipa, bueno nos los pasamos, porque yo disfruté un montón con ella,
Así de nevado estaba San Pedro del Romeral.
Este es el camino que nos llevaba a San Pedro del Romeral que también se mostraba así de nevado.
Otra perspectiva, pero que también sigue con su capa de nieve. Era maravilloso subir conduciendo y al mirar por el espejo retrovisor ver este paisaje precioso.
Dirección a San Roque de Riomiera nos encontramos con esta estampa, estaban todos los coches aparcados en la orilla de la carretera, haciendo fotos, niños jugando dentro de la nieve, familias deslizándose en trineo, vamos pasándoselo en grande y disfrutando del bonito sol  y la temperatura tan buena que había.
A medida que iba subiendo en el coche se veía más nieve a las orillas de la carretera, pero yo no me esperaba encontrarme con esto, fue una sorpresa preciosa poder estar tan cerca de la nieve e incluso poder tocarla.
Aquí se puede apreciar que la nieve estaba en la carretera y que tenía buena capa.
Un paisaje precioso, me encantó ver la nieve, a la vez que disfrutaba del día tan bonito que hacía, el sol brillaba a veces dejando reflejados sus rayos en la nieve, no hacía falta cazadora había 15 grados, pero como picaba bien el sol, se estaba de maravilla, no hacía frío.
Un día de invierno muy bonito gracias a un amigo.
Ésta entrada se la quiero dedicar a la perrita de mis amigos que se llama Vega, nació en la Vega de Pas y vive en Barcelona. A esa peludita la corre por sus venas la sangre Cántabra como a mí, somos las dos Montañesas y esa perrita es un amor a la que yo quiero mogollón y también sé de buena tinta que ella a mí también. Nos lo pasamos muy bien juntas y la echo mucho de menos.
Hoy la dedico esta entrada a ella porque es su tierra natal y es una tierra preciosa y es estupendo que sea Pasiega y sobre todo de la Villa más importante de las tres villas.
Como diría mi Veguita, te mando un lamentón muy grande.

sábado, 13 de febrero de 2016

TAGLE, UN PARAÍSO PARA MÍ



 Tagle es una playa preciosa, desde hace un año se ha convertido en una de mis playas favoritas y especiales, es un pequeño paraíso para mí.
Me ofrece paz, tranquilidad, brillo, luz, fuerza y energía.
El sol brilla y se va metiendo detrás de las montañas hasta llegar al agua.
 Así de bonita empieza la puesta del sol, con colores amarillentos, después se vuelven rositas.
El Mar cuando se enfada es bravo, porque las olas empiezan siendo suaves y terminan siendo unas grandísimas y bonitas olas.

 Esta foto me encanta, porque el agua se refleja en la arena y le da un brillo precioso con el reflejo y esa mezcla de colores.


 Vienen las olas, se acerca el agua a la orilla, se ven las huellas en la arena, se refleja el sol, se respira aire puro, huele a salitre, se respira paz, se puede ver las rocas con su arena y te enamoras de dicha playa, así es la playa de Tagle.
Reflejos y más reflejos cómo a mi me gusta, no sé por que pero hace especial la imagen.
Ese brillo, a mí me hace brillar, despejar mi cabeza, tomar decisiones o simplemente me hace evadirme y disfrutar del paisaje.
 Como decía anteriormente cuando las olas empiezan a ser fuertes y grandes, pues se pueden formar unas detrás de las otras, como se puede observar en esta foto.
Como dice el texto, pues yo estoy mirando al mar.
 En la foto superior estoy pensando en alto que estoy en la Playa que se llama "El Sable" que está en Tagle.
 Seguimos con más reflejos y con más olas.
En la foto de la izquierda se ve como vienen las olas a romper a la orilla del mar, la arena es cubierta entera y se vuelve a reflejar el agua.
 Que vienen las olas, que vienen las olas. Había veces que me tenía que echar para atrás porque venían tan fuertes que llegaban hasta donde yo estaba.
Por primera vez salgo yo en las fotos, pero es que quiero que se conozca un poco y porque estoy feliz viendo el mar.
En la foto de la derecha solo se ve el agua cubrir la arena.


 Y otra vez con las olas, cada vez más fuertes porque empezaba ha hacer viento y en esa playa sopla bien.
Aquí se puede ver como rompieron en las rocas, hasta llegar a cubrirlas.
Pensado si me meto o no al agua. En verano quizá me meta, en invierno no me meto ni loca.

El sol es el protagonista, porque se refleja en el agua, las olas pasan a segundo plano.
 Como se puede ver en la foto yo estoy sentada en la arena preparada para hacer la foto y coger esa bonita espuma cuando llega el agua a la orilla.
La mezcla de colores es lo que me gusta de esta foto.
En ésta última foto se puede observa como ha ido cayendo la noche, pero aún así la foto es muy bonita.











Por primera pongo una cosa nueva en la entrada, he puesto un vídeo en que se ve la paz, la tranquilidad y lo bien que se está a la orilla del mar.