domingo, 1 de marzo de 2026

EN EL MONTE HACIENDO MI PRIMER TRAIL

 

Este es el Monte Dobra de Torrelavega, la ciudad donde vivo. Es un monte precioso, me gusta mucho pero desde el 20 de julio 2025 me gusta más porque recorrí el monte de otra forma muy distinta a otras veces. Estaba haciendo mi primer trail de 15km por el monte.
Cada lugar estaba siendo diferente, cada montaña, cada vista más espectacular que la anterior.

Esas montañas que se ven en las fotos son parte del recorrido de la carrera, unas eran fáciles de subir o de bajar, pero había otras que costaba más hacerlo y el esfuerzo era más duro, también divertido o incluso con un poco más de sufrimiento. Sin embargo merecía la pena porque cuando ibas pasando por al lado de las espectaculares vistas que se podían observar pues te quedabas sin palabras.

En esta foto de la izquierda estábamos en un sitio bastante alto y se puede ver toda la ciudad y la verdad que es maravilloso poder decir que monte más bonito tenemos en mi ciudad.
Esa carrera por el monte ha sido mi primera experiencia con su correspondiente dorsal y todo lo que implicaba, los nervios de la salida al ver a tanta gente alrededor con ganas de pasar un bonito día, corriendo, andando, disfrutando y sobre todo sumando momentos al lado de mi sobrino, su compañía, su apoyo y su ayuda fueron muy importantes para mí, nosotros no íbamos ni con la idea de ganar ni de casualidad, solo teníamos en la cabeza que nuestro reto era poder terminar la carrera y llegar a meta disfrutando y sobre todo sin lesionarnos, sin que pasase nada y sin importar el puesto en el quedásemos, lo importante no era participar era acabar.


Para mí hacer todo esto ha sido un reto muy grande, porque ha sido un sistema de superación a mí misma, tengo asma y alergia y me muchas veces me cuesta mucho respirar, el estar por el monte el esfuerzo es más grande, también tengo un problema de rodilla, pero estas adversidades no me han impedido hacer una de las cosas que más quería y más me gustaba, sobre todo no me he permitido decirme, por lo menos no te quedaste con la espinita clavada de no lo intentaste. Después de haber terminado la carrera y entrar en la meta el orgullo y la satisfacción fue enorme y poder decirlo lo conseguimos.
Poco a poco íbamos subiendo, a veces nos faltaban las fuerzas, otras subíamos como si nada y otras incluso nos tuvimos que para para reponer alimentos, fuerzas y energía. Hizo un día muy bueno, pero como días anteriores había llovido pues por algunos sitios terminamos hasta arriba de barro. Bueno esto es normal, es Cantabria.
Como se puede ver en la foto inferior, estaba subiendo y ese trozo no era fácil era bastante pindio, como decimos aquí en mi tierra, para gente que lo gente que lo lea desde fuera de Cantabria es empinado. Me costó mucho subir pero bueno la ayuda de los dos bastones pues fui subiendo poco a poco y con protección la rodilla. En esa foto se puede ver el barro.

Esta es la cruz, el punto más alto de la carrera, el tramo final para llegar allí arriba fue muy duro, difícil y complicado porque pasábamos por sitios que apenas nos cabía el pie, había que subir agachado y casi tocando el suelo con las manos, hubo un tramo que mi sobrino me tuvo que ayudar porque yo no llegaba de una piedra a la otra, estaban a bastante altura. Sin embargo una vez que llegabas a la cruz, mereció la pena porque las vistas eran preciosas.

  Desde la cruz se pueden ver distintos pueblos que tienen acceso al monte por distintos puntos y realmente es precioso, mirar hacia un lado y ver alfo tan espectacular y mirar al otro lado y seguir viendo otra cosa diferente pero igual de bonito.

  
La foto de la derecha es donde estaba situado el primer avituallamiento después de la primera bajada después de al cruz, el punto más alto donde teníamos que subir para después empezar la bajada por otro sitio.
La bajada de la cruz para mí fue bastante complicada e incluso hubo algún que otro resbalón y alguna pequeña caída sin llegar a hacerme nada.

 Como se puede ver en la foto superior algunas bajadas se las traían, está no era de las más complicadas pero si de las que tenían algo más de barro y resbala más, pero también servía para recuperar un poco las fuerzas después de la complicada subida.
Cuando estábamos bajando por el precioso sitio de la foto había gente que era de fuera de Cantabria y bajaban diciendo que las vistas eran espectaculares y se quedaron con la boca abierta.
No es porque yo sea de aquí, además como he dicho tengo la oportunidad de vivir medianamente cerca de este precioso monte, pero la verdad es si que es bonito.

La bajada que se ve en la foto de la izquierda es una por donde teníamos que pasar para luego ya coger una pequeña esplanada y bajar un poco más fácil, pero a medida que íbamos bajando pues nos acercábamos a una zona grande de barro que teníamos que pasar por allí si o si.  

El pico que está marcado en la foto de la izquierda es donde está la cruz, parece que está cerca, pero no lo es, es donde empezaba la bajada y donde tuvimos que dar una vuelta por distintos puntos del monte para llegar al avituallamiento que he nombrado anteriormente. a veces las distancias parecen más cortas de lo realmente están, en el monte pueden ser bastante por la perspectivas con las que vemos.
Con estas vistas tan bonitas terminamos en la parte de arriba, después ya era todo bajada para tener 2km de asfalto para llegar a la meta que era lo que después de cuatro horas por el monte, pues ya teníamos ganas de llegar, acabar, poder sentarnos y recuperar fuerzas.
Y recibir la medalla que hace que este recuerdo haya sido inolvidable.
Esta entrada se la dedico a mi sobrino Diego, porque fue con él con el que pude vivir esta nueva experiencia, es la primera para los dos y lo hemos hecho juntos, estos momentos son los que suman, cosas bonitas, experiencias nuevas, nuevos retos pensando cual iba a ser el siguiente, pero después de todo eso lo que vino fue lo orgullosos que nos sentíamos de nosotros mismos por ser tan valientes de apuntarnos por primera vez a un trail de 15kms por el monte sin ser deportistas y habiendo estado solo una vez en el monte de una forma muy distinta. Este 20 de julio de 2025 se ha quedado grabado en nuestros corazones y de echo en mi casa tengo un collage con los momentos más bonitos de la carrera y se titula Valiente, sin miedo como mi canción favorita de mi querida Pastora Soler.

6 comentarios:

  1. Como siempre me gusta mucho la forma en que expresas las cosas eres muy sentimental y se nota, me gusta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Rosario, me alegro mucho que te guste mi blog, mi forma de expresarme y que mientras lo lees puedas sentir lo mismo que yo. Un abrazo.

      Eliminar
  2. Hola Marisa :) que espectacular aventura y que bien contada, sé que fue un gran reto y lo cumpliste, eres una super luchadora y campeona, seguro que se repite y sin duda lograrás todo lo que te propongas hacer, me gustó mucho, besos :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jooo, Marta, que palabras más bonitas has dicho y sí, como tu bien sabes y has dicho fue un reto muy grande y algo complicado, pero muy divertido. Posiblemente se repita, quien sabe.
      Me alegro que te haya gustado.
      Un abrazo

      Eliminar
  3. La virgen, he sudado solo de leerlo... una duda, ¿No hay helicópteros para eso?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ja,ja,ja, así que has sudado, eh! claro eran 15km y unos cuantos de desnivel.
      No, no había helicópteros, había que hacerlo como lo hice yo, ja,ja,ja.
      Muchas gracias por dejar tu comentario.

      Eliminar

Si lees, miras, ojeas mi blog y te gustan sus entradas con sus fotos y su texto, me lo puedes hacer saber. Estaré encantada de leer tu comentario.